Prefiero tener un equipo pequeño formado por personas de primera clase que un equipo grande lleno de gente que no aporta nada.
Cuando pienso en qué fue lo que transformó a Goodshuffle de una startup modesta en la empresa que es hoy, mi respuesta no tiene que ver con las funciones ni con la financiación, sino con las personas.
En nuestra reciente Cumbre de Usuarios, el cofundador Erik Dreyer compartió un momento decisivo cuando el equipo solo contaba con cinco personas. Nuestra sexta contratación pronto demostró no estar en sintonía con los valores de la empresa —como “una cucharadita de agua en el aceite del barco”. Cuando Erik y el cofundador Andrew García finalmente tomaron la difícil decisión de despedir a esta persona menos de 60 días después, el suspiro colectivo de alivio del equipo fue inmediato.
Esa experiencia cambió radicalmente nuestra forma de enfocar la formación de equipos. Como dice Andrew: “Prefiero contar con un grupo reducido de personas bien remuneradas, con talento, amables y apasionadas, a las que se les pague lo mejor del mercado”.”
Esto es lo que he aprendido sobre cómo crear equipos excepcionales:
💰 Los errores en la contratación tienen un costo que va más allá del sueldo. Ese tropiezo inicial nos demostró cómo una sola persona puede alterar toda una cultura. Ahora, nuestro proceso de contratación está diseñado para encontrar personas que no solo cuenten con las habilidades necesarias, sino que también encarnen nuestros valores.
😎 La confianza y la autonomía impulsan el rendimiento. Hemos creado un entorno de “seguridad psicológica, empoderamiento, capacidad de decisión y autonomía”, dejando claro que esa capacidad de decisión y ese empoderamiento conllevan la responsabilidad de comunicar las decisiones que se toman.
🤝 La alineación requiere intención. Las reuniones generales de nuestra empresa no solo sirven para compartir novedades, sino que garantizan que estemos “plenamente alineados con la misión de la empresa”. Nos movemos rápido, por lo que estos rituales nos ayudan a comprender no solo la misión, sino también a los demás, fomentando así las relaciones humanas.
⭐ Los valores deben vivirse, no solo publicarse. Nuestros cuatro valores corporativos —estar presentes, expresar nuestra opinión, preocuparnos sinceramente y aprender de todo— no son solo palabras de marketing colgadas en una pared. Guián cada decisión, desde a quién contratamos hasta cómo desarrollamos nuestros productos.

La hermosa realidad es que los empleados excepcionales crean experiencias excepcionales para tus clientes. Cuando todos los miembros de tu equipo dan lo mejor de sí mismos, puedes relajar los controles, confiar en su criterio y ver cómo prospera tu negocio.
Los rituales de equipo también son fundamentales para crear una cultura empresarial de primer nivel. ¿Quieres sacar el máximo provecho de tus reuniones de equipo? ¡Responde a este correo electrónico y te compartiré mis agendas para reuniones!
Nos vemos el próximo lunes,
Mallory Mullen
Goodshuffle

