Una vez que hayas ha elegido a un fotógrafo, aún quedan algunas cosas por hacer antes del día de la sesión fotográfica de tu recién nacido. Cuanto mejor te prepares para ese día, más podrás disfrutar de la sesión en sí y de las fotos que obtengas al final. ¡Sigue estos 5 sencillos pasos para vivir una experiencia maravillosa y crear fotos de tu recién nacido que atesorarás para siempre!
Estos son los pasos clave para prepararte para la sesión de fotos de tu recién nacido:
- Ponte en contacto con el fotógrafo.
- Combinar conjuntos.
- Planifica la mañana con antelación.
- Bañe a su bebé la mañana de la sesión (o déle un baño con esponja).
- ¡Relájate y disfruta de la sesión fotográfica!
¡Empecemos!
Todas las fotos son de Katy Hayes Photography
1) Ponte en contacto con el fotógrafo
Tan pronto como nazca tu bebé, es buena idea ponerte en contacto con tu fotógrafo. Es muy probable que te envíe una guía de preparación para la sesión. Si sabes qué debes llevar, podrás planificarlo todo mejor con antelación. ¿Puedes llevar algún objeto personal para incluirlo en la sesión de fotos del recién nacido? ¿Tu fotógrafo cuenta con todas las mantas, diademas, artículos de alquiler, etc., para usar durante la sesión? ¿Tu fotógrafo prefiere que le des de comer antes de llegar a la sesión o ya en el estudio? ¿Hay algo que tu fotógrafo te recomiende hacer la mañana de la sesión?
2) Combinar la ropa
Esto es algo que se puede hacer tan pronto como se programe la sesión y antes de que nazca el bebé. A mis clientes les recomiendo que usen colores neutros con textura para las sesiones de estudio. Les sugiero que primero elijan el atuendo de la mamá y luego coordinen el resto.

3) Planifica la mañana con antelación
A esta edad, los bebés rara vez siguen un horario fijo, y el sueño durante los días o las noches previos a la sesión puede ser muy impredecible. Cualquier cosa que hagas con anticipación te dará tiempo extra la mañana de la sesión, en caso de que algo no salga según lo planeado. Si preparas la ropa y empacas la bolsa de pañales la noche anterior, podrás enfocarte en tu bebé, en ti y en cualquier otro hermano la mañana de la sesión. ¡Siempre es útil empacar bocadillos adicionales para los hermanos (e incluso una pequeña golosina)!
4) Bañe a su bebé la mañana de la sesión (o déle un baño con esponja)
Esto tiene varios beneficios. En primer lugar, les ayudará a mantenerse despiertos justo antes de salir hacia la sesión. En segundo lugar, eliminará cualquier resto de leche seca que tengan debajo de la barbilla o en las orejas, limpiará los pelitos que tengan entre los dedos de los pies y te permitirá aplicarles un poco de loción o aceite para aliviar la piel reseca después.
5) Relájate y disfruta de la experiencia
Es más fácil decirlo que hacerlo, ¡pero es muy importante! Los bebés notan si estás nerviosa. Además, no es algo que se haga muy a menudo, ¡así que deberías disfrutar de toda la experiencia! Recuerda que has contratado a un profesional que se dedica todos los días a tranquilizar, calmar, colocar y trabajar con recién nacidos. Está capacitado en seguridad infantil y sabe qué hacer si tu pequeño se pone inquieto.
