Los 8 errores más comunes que hay que evitar al planificar una boda

Cualquier celebración nupcial, desde una cena íntima con cuatro familiares hasta una fiesta con cientos de invitados, requiere preparación. En este artículo, analizaremos los errores más comunes que se pueden cometer al organizar un banquete de boda.

 

1. Prisa

La mayoría de las personas, tras recibir una propuesta de matrimonio, se emocionan tanto que empiezan a preparar la boda de inmediato, sin haber pensado detenidamente en las etapas principales. Algunas reservan el lugar de la celebración al día siguiente de la fiesta de compromiso, mientras que otras acuden a una tienda de novias antes de haber decidido el estilo de la celebración.

Vamos. Los preparativos de la boda deben comenzar por fijar un presupuesto, elegir un tema y hacer una lista de invitados. Estos aspectos determinarán más adelante el estilo de la celebración, el lugar adecuado y las fotos de los novios.

2. No lleves una agenda

Recordar toda la información sobre la próxima celebración es sencillamente imposible. Por eso, debes confiar en tu agenda para anotar todos los planes, ideas y cálculos. Al elaborar listas detalladas de tareas para cada mes de preparación, guardar todos los números de teléfono de los proveedores en un solo lugar y anotar los asuntos pendientes, podrás estar seguro de que no se te escapará nada importante. De este modo, tendrás mucho menos de qué preocuparte.

3. Intento bajar dos tallas

¡Todos queremos lucir perfectos el día de nuestra boda! Una dieta adecuada y el ejercicio regular pueden ayudarte a bajar unos kilos de más y a poner tu cuerpo en forma, pero no te propongas una meta imposible.

 

Una dieta estricta te ayudará de verdad a perder esos centímetros de más bastante rápido, pero al final del proceso seguro que recuperarás el peso perdido; así es como funciona nuestro cuerpo. Además, una dieta desequilibrada, la falta de vitaminas y minerales, e incluso los entrenamientos demasiado largos y frecuentes no son la mejor forma de cuidar tu salud. ¡Ya eres preciosa tal y como eres!

4. Hazlo todo tú mismo

Muchas personas, que sueñan con una boda única e irrepetible, rechazan los servicios de un organizador. Hacen la decoración con sus propias manos, tras asistir a cursos de floristería y caligrafía. Como resultado, el día de la celebración o incluso antes de la boda, algunos recién casados acaban agotados. ¡No repitas sus errores!

Debes elegir lo que te gusta hacer y aquello para lo que puedas encontrar tiempo sin que ello afecte a tu trabajo, tu vida personal ni tu descanso. El resto puedes delegarlo a profesionales. Y recuerda: no son los centros de mesa ni la tarta de tres pisos lo que hace que tu boda sea hermosa, sino el ambiente cálido y tus sentimientos sinceros.

5. Delegar todas las tareas a mamá

“Al fin y al cabo, fue la propia mamá quien se ofreció a ayudar, y puede encargarse sin problemas de la organización de la boda, de preparar los obsequios para los invitados y de elaborar el menú. ¡Los servicios de un organizador de bodas son tan caros!”, piensan muchos recién casados, olvidando que, para sus padres, la boda debe ser ante todo una celebración, no un segundo trabajo.

Antes de darle a tu mamá una lista interminable de tareas pendientes, ¿por qué no piensas si algunas de ellas se las puedes encargar a tu pareja? ¿La lista sigue pareciéndote demasiado larga? Entonces es hora de pedir ayuda a un profesional.

6. Sobrepasar el presupuesto

Este es un error en la planificación de la boda que cometen casi todos los recién casados. El vestido de ensueño resultó ser un poco más caro de lo que se había previsto inicialmente, o tal vez la lista de invitados se alargó. Al descubrir que subestimaste algunos gastos, no te asustes, sino que habla con tu pareja sobre formas constructivas de resolver el problema.

Quizá aún no sea demasiado tarde para devolver a la tienda una compra que te salió cara, o tal vez puedas ahorrar dinero en otra cosa que no sea tan importante.

7. Inventa un nuevo concepto una semana antes de la boda

¿Unas semanas antes de tu boda te has dado cuenta de repente de que la decoración en blanco y negro es aburrida y que las peonías son demasiado cursis? Quizás solo sea la emoción natural previa al gran día, y lo único que necesitas ahora es calmarte. Date un masaje, habla con tu mejor amiga, disfruta de una cena romántica con tu pareja... y sentirás cómo la emoción va desapareciendo.

 

Pero si estás totalmente segura de que hay que cambiar el estilo de la celebración, piensa en cómo hacerlo con el menor gasto posible de dinero y tiempo. No cambies toda la paleta de colores, sino que añádele unos cuantos toques de color. La decoración floral siempre se puede renovar con plantas, y tu vestido lucirá de otra manera con un cinturón, un velo o unos accesorios originales.

8. Enfadarse por tonterías

Pequeños errores en la decoración (que solo tú ves), el tono equivocado de las rosas, esos mechones rebeldes que no dejan de salirse del peinado... Hay algunas cositas molestas que pueden arruinar seriamente el ambiente el día de la celebración. No te dejes llevar por las emociones negativas; mejor respira hondo varias veces y pregúntate: “¿Esto me importará dentro de un año? ¿Me importará dentro de cinco años?”. Estoy segura de que la respuesta será no. ¡Así que puedes olvidarte de este problema ahora y permitirte disfrutar de la celebración!

 

Sin duda, lo más difícil es encontrar a la persona con la que quieres compartir tu vida. En cuanto se trata de preparar la boda, enseguida queda claro que organizar un evento “a la perfección” no es tan fácil. Pero no hay dificultades insuperables. Lo importante es planificarlo todo correctamente con antelación para que puedas relajarte y disfrutar de la celebración el día de tu boda.

Se suele decir que hay que empezar a planificar una boda con al menos seis meses de antelación. Pero no te asustes si dispones de menos tiempo. Con el enfoque adecuado, puedes hacerlo todo incluso en dos o tres meses. Si contratas a profesionales especializados en eventos, te mantienes organizado y conservas la calma, seguro que lograrás planificar la boda de tus sueños.

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Carmen Bodziak

Carmen Bodziak forma parte del equipo de marketing de Goodshuffle desde 2019 y se incorporó a la empresa impulsada por su pasión por ayudar a los empresarios a través de la tecnología. Le encanta estar en contacto con el sector de los eventos, tanto de forma virtual como en persona, ¡así que no dudes en saludarla si la ves en una feria comercial! Fuera de Goodshuffle, le encanta viajar y pasar tiempo al aire libre.